Y partió...

Y partió...

Y partió, salió hacia las selvas
dejando atrás estelas
buscando refugio
para la parte más pequeña de ella
en el seno de un río y de la abuela.
Largo viaje para sus doncellas
hacia la fiesta, los bufeos,
las danzas y la algarabía.
Fuera de la ley de la ciudad hambrienta.
Regocijante descanso.

Y ella regresará o
sucumbirá también a la fiesta,
la lluvia y su selva,
el misterio y sus leyendas.
La seducción de un bufeo
entre sus piernas.
Danzará bajo truenos
en la asfixia del calor
de un caimán encima de ella.

¿Regresará a mí
y nuestra noche?.
¿Será de nuevo mía
y de nuestra danza?
¿Nos cobijará de nuevo la oscuridad
y nuestra luz en el placer?
¿Siempre bajo techos encandilados
de piedra y cemento
nuestros gozos?
Si es así no,
no regreses mi perla.

En arrebato del mejor goce
yo partiré también a la selva.
Haremos el amor bajo las copas supremas.
Buscaré la perla de tus senos
entre tus piernas,
buceando tu río.
El delfín y el Caimán
sucumbirán de envidia
cuando sobre la piedra
te haga una vez más solo mía.

Tendremos nuestra propia fiesta.
Haremos nuestros mitos y leyendas.
La dama, la sirena del río
traída desde la ciudad de piedra.
El deslucido-loco-vagabundo
buscando su concha y su perla.
El bosque-selva-húmedo que los acogió
y brindó sus ojos de centella.
Para hacer el amor sobre musgos
encima de copas arbóreas
debajo de ríos enardecidos
a la vista de la ternura de la naturaleza.

***

Transmutando
el bufeo y su doncella,
el caimán y su presa,
la piraña, sus dientes y la carne devorada.
Transmuta a mi piel y traza tu placer,
seré los collares colgando entre tus senos,
la boa sujetando y entallando tu desnuda cintura,
cruzada, para ti, entre tus piernas,
abrazando tu talle hasta los brazos,
en tus dulces manos que sujetan la lanza
para perforar tu deleite.
Transmuta la boca que muerde la fruta jugosa
y desgarra su pulpa,
el néctar y la miel de sus flores
que cae entre tu cuello
desliza tu cuerpo,
solo busca la finura de tu vulva
para descansar una vida dentro de ella.






Lunes 01 de febrero, 2016.
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