Dulce que te quiero dulce - Hugo Palacio

Dulce que te quiero dulce "Eeeeeespumiiiillaaaaaa!" Ahí va la señito Lourdes con su bandeja blanca; ahí va la señito con sus conos de helado, con su espumilla de colores, con su voz de soprano andina, con la entonación y timbre que cualquier actor de teatro envidiaría —y eso que no siguió clases de voz, ni de tú, ni de usted—. Manjares hay, manjares existen, de los que cuentan un dolor de cabeza y un cosquilleo desagradable en el bolsillo. Pero hay uno, que por unos cuantos centavos, logra quitar las penas, las iras, los dolores y hasta el llanto. ¿Está deprimido? Espumilla ¿Se quedó sin trabajo? Espumilla ¿Su esposa lo abandonó un martes Miércoles de espumilla ¿Ya no cumple entre sábanas? Espumilla con colorante azul ¿Le diagnosticaron diabetes? Un cono de espumilla antes de ir a emergencia. La señito Lourdes vive en una casa arrendada de adobe, en el barrio San Roque. Gracias a su espumilla hasta los choros la protegen; es como su virgen de los milagros q...