jueves, 4 de junio de 2015

Puedes ver...

Puedes ver...

Puedes ver la mentira
en la punta de mi lengua y tomarla.
Que harás, si te engaño y que,
que harás si tengo tu corazón en mi mano,
que harás si dijera que solo busco venganza
y vivir las fantasías que antes no realice.

Retazo

Retazo

Y en cada espasmo
en cada arcada,
ver brotar de cada poro
la esencia del sentir.
Y saber que separo 
nuestros seres y los cuerpos
en hilos de su propio color,
sublimando
brotando de las pieles, a mares.
A pesar de la amalgama
de ser yo en ti y tú en mí,
por que al fin seremos de nuevo dos.





Literalmente
un retazo
que no fue
de otro escrito.

A qué deshoras...

A qué deshoras...

A qué deshoras
te vine a extrañar
y querer, diría él.
Ya cuando no estás
ni volverás a estar.


martes, 2 de junio de 2015

Beso

Beso

Ojos ojos,
bocas bocas,
labios labios,
racimos de besos en tus manos.
¿Dónde encontrar tu lengua?
aquí allá donde sea,
besos en tu vientre
dulce agridulce.
Estupefacto tu pudor.
Caricia a tu cabello
ahí encontré un labio.
Muerdo tus uñas los dedos
ahí se dibujaba tu lengua.
En tu lóbulo mordí y destroce la gloria.
El cuello, quien vio ahí una caricia
de tu lengua a tu labio,
una provocación.
Tus ojos donde están tus ojos
los encontraré en tu sexo
tu rodilla,
también los morderé.
Beso una pestaña en tu espalda
caen los párpados en tus pies,
también los besaré.
Tu pezón en el muslo glorioso 
camino a la arcada al atajo.
Tu cuerpo se envuelve en sí mismo
y empieza a renacer.
Inquietante tarea
descubrir de nuevo:
ojos tus ojos,
boca tu boca,
labios tus labios.
Dónde encontrar tu boca
para abrir ahí tus ojos;
en los labios paralelos
y de ahí de nuevo:
labios mayores menores
y en ellos tu lengua,
(que arrancaré de nuevo)
en ella solo tu boca
en un ciclobeso infinito.





Mientras miraba
una exposición 
de Miguel Varea.

30 de mayo, 2015.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Dos caras

Dos Caras

Son como dos caras de una moneda
jamás se ven, jamás voltean la cara
una a la otra
se insultan se blasfeman
precisamente porque son caras opuestas 
de la misma moneda.

La muerte:

Te veré escupir sangre
ríos inundando las calles
tiñendo las aceras
a ver si tienes el valor
de levantar tus palabras
para volver a insultar.
Llevando dos monedas
creas amuletos rotos
y pareces no entender el mensaje
eso es lo que vale tu vida para mi
menos que nada
quieres sufrir
te haré sufrir
aunque el dolor no se compare a su partida, es lo que dices no
pero será una promesa
si es lo que quieres
te haré sufrir.

El implicado:

Escupo sangre 
trago coágulos 
y de los poros 
brotan ríos rojos 
de los golpes 
de las puñaladas 
para ver si siento algo. 
Aunque todo 
haya sido coincidencia, 
no creo que la puta muerte 
sea capaz de planear algo 
y peor para dar a aprender 
o entender alguna cosa. 
Si fuera así 
que métodos más sádicos,
sólo para tercos.







Dos retazos de cosas sueltas 
y escritas por ahí.