Poemas I - XXI I Para cantar tu cuerpo y mi desdicha soy ahora el Minotauro hombre, bestia y dios: para cantar tu vagina inocente como labios de niño, tu culo cósmico su estrella solitaria, soy el efebo virgen que de a poco va sintiendo el suave furor de Platón. Para cantar las cantáridas del pecho para aspirar el almizcle de tu axila para poner en diagonal mis labios bajo tus ubres, loba, soy raúl, rómulo y remo. Que tu cuerpo me libre entonces de mi asqueroso yo. II Ahora es tu lengua como un pez la que agita el oleaje de los besos. Entre tu boca y mis labios la saliva nos sueña como a dos sabios Pienso en Ariadna, lúbrica, besada por la bestia sagrada. III Bajo los ojos de mi amada los pájaros sobre su trébol negro los pájaros en el país de su boca ...